La batalla de Madonna dell’Olmo


Las tres calaveras de Lusitania

El 12 de septiembre de 1.744, después de tomar la ciudad de Chierasco, el ejército hispano-francés al mando del Príncipe de Conti, llega a la ciudad de Cuneo, a la que pone sitio.
Para auxiliar a la sitiada Cuneo el rey sardo Carlos Manuel III, avanza a la cabeza de las tropas piamontesas y sardas para intentar romper nuestras líneas en el sector comprendido entre el santuario de Madonna dell’ Olmo y la casa Lyonnais. El despliegue de las tropas hispano – francesas ( 26 Batallones de infantería y 4.000 caballos) apoya su flanco derecho en el convento de Madonna dell’ Olmo y su flanco izquierdo en una serie de casas de campo aisladas; situándose los efectivos en dos líneas,
Dos tercios del Lusitania quedan fuera de combate, pero su sacrificio no ha sido en vano. Para entonces, acuden nuevas unidades, entre las que se cuenta un Batallón francés, que toma a la bayoneta la batería que apoyaba el ataque sardo. Estos, intentarán nuevamente romper la línea hispano-francesa, sin conseguirlo.

El Rey Carlos Manuel III, no consiguió su propósito de auxiliar a la ciudad de Cuneo; se retira al anochecer dejando sobre el campo de batalla 3.500 muertos y heridos, 800 prisioneros, 3 piezas y otras tantas banderas capturadas. El ejército hispano-francés pierde 2.000 hombres.

Lusitania será premiado debido a su heroico comportamiento en esta batalla, con la concesión de un privilegio único en los anales de la Caballería: Llevar tres calaveras con las tibias cruzadas, en las bocamangas. Asimismo se concedió al Regimiento Lusitania como emblema, una calavera y dos tibias cruzadas y el derecho a ostentar en su Estandarte una Corbata negra en recuerdo de esta batalla.

Posteriormente, las tres calaveras se cambiaron por tres triángulos, para indicar que el Regimiento siempre era igual a sí mismo. Más tarde y, según la tradición, dado que dichas figuras geométricas se podían interpretar como un símbolo masónico, se sustituyeron por tres botones.
En lo sucesivo se podrá comprobar que el negro será una constante, como color de la divisa, en casi todos los uniformes que habrán de usar sus componentes junto con las divisas “Vencimos en Tamames” y “Lusitania Tessera Onmi Armatura Fortier” (Los valientes del Lusitania no necesitan armadura).

En el número 4 de la revista Falcata encontrarás un elaborado escenario compatible con el reglamento War of Age of Reason, Maurice y Honours of War, con los que podrás recrear la batalla de Madonna dell’Olmo.

(Texto extraído del libro “Lusitania. Semblanza de un Regimiento.1709-2000”, editado por el RCL Lusitania nº8)

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